Señor… yo todavía soy virgen… nunca he estado con ningún hombre en toda mi vida…” ../HXL

“Señor… yo todavía soy virgen… nunca he estado con ningún hombre en toda mi vida…”

La joven de 25 años decía esto en la habitación de un hotel, conteniendo las lágrimas, frente al hombre que ella misma había elegido. Pero un shock aún mayor la esperaba apenas 5 minutos después…

La chica se llamaba Camila, 25 años, quien apretaba con fuerza su bolso mientras temblaba frente a la habitación número 806 del hotel más alto de la ciudad.
Había pasado todo un año tratando de entender y amando en silencio a ese hombre—Alejandro, 38 años, exitoso, de carácter tranquilo, educado… o al menos eso era lo que ella pensaba—.
Se conocieron por el trabajo.
Alejandro nunca la presionó, ni hizo ningún movimiento vulgar.
Simplemente, poco a poco, se preocupaba por ella, le preguntaba, la entendía—y eso hizo que Camila sintiera que él era el hombre por el cual quería abrir su corazón por primera vez.

Esa noche, fue ella quien envió el mensaje:
“Quiero estar a solas contigo esta noche… si tú también quieres.”

Alejandro aceptó de inmediato—tan rápido que Camila dudó por un instante.
Pero se convenció a sí misma.
Ella quería esto.
Ya lo había decidido.